sábado, 29 de diciembre de 2018

Travesía de los Picos del Friero (Snowshoeing Cantábrico).

Hemos reservado el último fin de semana del año 2018 para realizar una expedición ecoturística por el entorno de los Picos de Europa. 
Ecoturismo Picos de Europa
En un principio iba a ser un fin de semana de Snowshoeing, pero a falta de nieve nos conformamos con las excelentes condiciones anticiclónicas con las que se despide el año.  
Ecoturismo Picos de Europa
Se han incorporado a la expedición Miriam, procedente de Valladolid; Noelia & Alberto, de Madrid, y nuestro fiel compañero de aventuras montañeras Fabián. 
Ecoturismo Picos de Europa
Para la primera jornada nos hemos propuesto un reto importante: Realizar la Travesía de los Picos de Friero o Peñas de Cifuentes, es decir, adentrarnos de lleno en el Macizo Central de los Picos de Europa. Se trata de bordear el macizo formado por la Torre del Hoyo Chico, la Torre del Hoyo de Liordes y la Torre Salinas, cruzando por la Collada de La Chavida, junto a la Torre de Friero. 
Ecoturismo Picos de Europa
Somos conscientes de las dificultades a las que nos enfrentamos, porque aunque no hay mucha nieve, buena parte de la travesía discurre por laderas expuestas al norte y los neveros estarán lo suficientemente helados como para impedirnos el avance. 
Ecoturismo Picos de Europa
Para Miriam, Noelia y Alberto la aventura de hoy supone un "bautismo" con mayúsculas a la majestuosidad de los Picos de Europa, lugar donde se concentran los mayores desniveles de la Península Ibérica.
Ecoturismo Picos de Europa
Tras la vertiginosa ascensión por el Sedo de Pedabejo nos adentramos en el macizo cruzando la Collada de Remoña. A partir de este punto, toca lo más difícil de la travesía: Abrir huella para facilitar el avance del grupo.  
Ecoturismo Picos de Europa
A pesar de las dificultades de la travesía, hemos podido disfrutar de la presencia de los Rebecos (Rupicapra rupicapra), ataviados ya con su pelaje de invierno. 
Ecoturismo Picos de Europa
Rebeco (Rupicapra rupicapra) fotografiado por Miriam durante la travesía.
Fabián, que se está sacando la titulación de Guía de Montaña, pone en práctica sus conocimientos y habilidades, echando una mano en los pasos más complicados de la travesía. 
Ecoturismo Picos de Europa
A pesar de las dificultades que nos vamos encontrando, poco a poco avanzamos en la travesía sorteando en la medida de nuestras posibilidades los abundantes neveros presentes en la zona.
Ecoturismo Picos de Europa
Para evitarlos, no dudamos en someter al grupo a diferentes trepadas por la roca, algunas de ellas bastante complicadas y expuestas.
Ecoturismo Picos de Europa
Noelia y Alberto realizaron nuestro Curso de Iniciación al Montañismo, de modo que están poniendo en práctica sus nuevas habilidades, en el mejor de los escenarios posibles.
Ecoturismo Picos de Europa
A Miriam le está costando más adaptarse a la permanente sensación de vacío de los Picos de Europa, pero está solventando los pasos más difíciles con mucha seguridad. 
Ecoturismo Picos de Europa
Cuando no nos encontramos con un nevero helado, nos topamos con una pared. Así son los Picos de Europa, unas montañas que hay que conocer muy bien para no "caer" en sus trampas.
Ecoturismo Picos de Europa
Por fin, después de casi cuatro horas de difícil travesía, alcanzamos la Canal de La Chavida. Frente a nosotros, una de las panorámicas más espectaculares de los Picos de Europa.
Ecoturismo Picos de Europa
Tenemos delante la impresionante mole de la Torre Palanca, una de nuestras "cumbres" de los Picos de Europa.  
Ecoturismo Picos de Europa
Justo debajo de ella, el refugio de Collado Jermoso, encaramado en la Torre Jermosa, junto al impresionante tajo del Argayo Congosto. 
Ecoturismo Picos de Europa
Ya más relajados, y con los rayos del sol calentándonos, nos disponemos a realizar una parada para reponer fuerzas. 
Ecoturismo Picos de Europa
Aun nos queda afrontar la subida a la collada de La Chavida, que está a punto de quedar en sombra y son muchos los neveros que la cubren.
Ecoturismo Picos de Europa
En esta zona son también frecuentes las simas, algunas de ellas muy profundas, por lo que debemos extremar al máximo las precauciones y no dejarnos llevar por la prisa.
Ecoturismo Picos de Europa
Tan pronto como cruzamos la Chavida y comenzamos a descender por la ladera sur, el panorama cambió radicalmente. El sol ha calentado lo suficiente los neveros y éstos han dejado de ser una amenaza.
Ecoturismo Picos de Europa
Ahora hay que poner en práctica el descenso por los canchales de Picos, auténticos ríos de piedra.
Ecoturismo Picos de Europa
A las seis de la tarde el sol se pone por el horizonte y nos dejará sumidos en la oscuridad hasta que alcancemos el punto exacto donde dejamos el coche, cerca del Puerto de Pandetrave.
Ecoturismo Picos de Europa
Afortunadamente hemos dejado atrás los peligros y con la ayuda de los frontales cruzaremos la ladera sur hasta el Caben de Remoña. 
Ecoturismo Picos de Europa
Durante la travesía de regreso localizamos numerosos excrementos de Ciervos, y algunos de Lobo Ibérico. 

sábado, 8 de diciembre de 2018

Celo de la Cabra Montés (Sierra de Guadarrama, Madrid).

La Cabra Montés (Capra pyrenaica), endemismo ibérico, estuvo al borde de la extinción el siglo pasado, al igual que otras muchas especies de mamíferos, por culpa de la excesiva presión cinegética. Desaparecieron de la Cordillera Cantábrica, de los Pirineos, de la Sierra de Guadarrama y de otras muchas cadenas montañosas ibéricas. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Elemento representativo de la biodiversidad ibérica, esta especie es indispensable para el mantenimiento de los hábitats de la alta montaña.  
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
A finales de la década de los 80 fueron reintroducidas en la Sierra de Guadarrama a partir de ejemplares capturados en la vecina Sierra de Gredos, lugar donde reside la población genuina de la Cabra Montés (Capra pyrenaica victoriae). 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Aprovechando su época de celo, iniciada a mediados del mes de noviembre, nos adentramos en la Sierra de Guadarrama en busca de los rebaños, para disfrutar de una de las estampas más bonitas de cuantas nos ofrece la vida salvaje de nuestras tierras. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
El equipo de expedicionarios acude a nuestra cita con la suficiente disposición para enfrentarse a la difícil tarea del rastreo. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
A pesar de que las malas lenguas dicen que hay una "plaga" de la Cabra Montés en la Sierra de Guadarrama, nada más lejos de la realidad. Nos gustaría que los responsables del Parque Nacional no utilizaran la palabra "plaga" cuando hablen de la Cabra Montés, una absoluta irresponsabilidad por su parte. No resulta fácil localizar los rebaños, en ocasiones hay que moverse durante horas hasta localizar alguno, y no sería la primera ve que tenemos que volver sin ver una sola cabra.
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
En los últimos días la nieve caída en las partes altas de la sierra ha desaparecido por la irrupción de un potente anticiclón, de modo que pensamos que las cabras andarán por las cotas más elevadas.
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
No les gusta demasiado el viento ni tampoco el frío, pero hoy tenemos suerte con la climatología, y al cabo de una hora de caminata y rastreo, hemos dado con un buen rebaño. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
No obstante, este rebaño está dirigido por un macho adulto con un montón de hembras a su disposición. Los demás machos son sub-adultos que apenas le van a plantar cara.
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Decidimos probar suerte con otro rebaño más numeroso que hemos localizado en la lejanía, con la ayuda del telescopio terrestre.
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Después de dos horas de caminata, alcanzamos este segundo rebaño, formado por un gran número de efectivos, varios de ellos machos adultos. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Todos los machos están alterados por el olor de las feromonas del celo, y no paran de atosigar a las pacientes hembras. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Enseguida localizamos al sultán, que estuvo persiguiendo a una misma hembra durante el tiempo que duró nuestra observación. En la época de los amores se establece una rígida jerarquía entre los machos, pero ninguno de ellos le planta cara a un sultán como éste.
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Un macho de Cabra Montés jamás fuerza a una hembra a la cópula. Tan solo se limita a agachar su cabeza hacia atrás en señal de entrega y sumisión. El resto de los gestos, merece más la pena verlos en directo... 

Para nosotros la presencia de la Cabra Montés en la Sierra de Guadarrama es motivo de orgullo. Hace un par de años la justicia paralizó la macabra operación de la Comunidad de Madrid que pretendía exterminar nada menos que 2.700 cabras. Desde entonces, se está intentando difundir temor entre la población, hablando de "plaga", de sarna... La Cabra Montés de Guadarrama goza de una excelente salud, no hay más que verlas. Y con respecto a los supuestos daños a la flora, subestiman la extraordinaria capacidad de adaptación de la vegetación a los herbívoros, como si no fuera la primera vez que hay cabras en la Sierra de Guadarrama. Ojalá podamos seguir disfrutando por mucho tiempo de una especie tan sana y tan noble como la Cabra Montés.  

jueves, 6 de diciembre de 2018

Barranco del Romeral (San Lorenzo de El Escorial, Madrid).

La abundancia de agua en el Monte Abantos fue determinante en el momento de la selección del emplazamiento del monasterio de San Lorenzo de El Escorial. 
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
En el año 1584 se iniciaron las obras para la captación de agua del arroyo del Romeral, principal "arteria" del Puerto de Malagón. Fruto de aquella canalización, el monasterio gozó en su interior de más de cincuenta fuentes que emanaban agua a todas horas.
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
Nos disponemos a surcar el barranco del Romeral aguas arriba, con Luisa (Ibiza) y Natalia (Pamplona), que han venido expresamente a San Lorenzo de El Escorial para realizar esta ruta. También nos acompaña Stoyan, que ya estuvo con nosotros en otra ocasión.  
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
El valle fluvial del Romeral se encajona entre grandes peñascos de gneis que contribuyen al mantenimiento de un microclima muy especial que favorece el desarrollo de Pinsapos y Hayas. 
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
Todavía se conservan pequeñas turberas junto al arroyo que dan prueba de la extraordinaria singularidad de este paraje.
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
El arroyo nace en los cervunales del Monte Abantos, a unos 1.700 m. de altitud. En apenas dos kilómetros las aguas se precipitan por un angosto barranco que nos regala varias chorreras. 
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
Muy cerca del nacimiento nos topamos con la Cerca Histórica de Felipe II, construida entre los años 1566 y 1598 en torno a las fincas que el monarca iba adquiriendo alrededor del Real Sitio.
Cerca Histórica de Felipe II
Al otro lado de la cerca nos asomamos al vecino Valle de Cuelgamuros, conocido en la actualidad como el Valle de Los Caídos. Se dice que su cruz cristiana es la más grande del mundo. 
Valle de los Caídos
Aprovechamos la cercanía del Monte Abantos para asomarnos a uno de los balcones más espectaculares de la sierra de Madrid.
Monte Abantos
A continuación nos aproximamos a una zona donde reside uno de los habitantes del Monte Abantos: La Tarántula Europea (Lycosa tyarantula).  
Araña Lobo
Araña Lobo, la "Tarántula Europea" (Lycosa tarantula).
Para el descenso, decidimos poner a prueba la pericia de nuestros acompañantes y optamos por destrepar la impresionante arista sur del Monte Abantos.
Monte Abantos
Algunos pasos son muy exigentes, más todavía cuando se realiza en descenso. 
Monte Abantos
En cuanto a los avistamientos faunísticos, nada que destacar salvo los vuelos frecuentes de numerosos Buitres Leonados, y algunos rastros de corzos y jabalíes.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Bosque Plateado de La Jarosa (Sierra de Guadarrama, Madrid).

Hoy visitamos el misterioso Bosque Plateado de La Jarosa, un bosque que ha permanecido oculto dentro del pinar de La Jarosa durante siglos, hasta que fue descubierto en 1860 por Máximo Laguna, ingeniero de Montes responsable de las primeras reforestaciones realizadas en España.
Bosque Plateado de La Jarosa
El bosque plateado no constituye en sí mismo un ecosistema particular, más bien se trata de varios cientos de Pinos Laricios (Pinus nigra) que crecen entremezclados con Pinos Silvestres (Pinus sylvestris) y Pinos Resineros (Pinus pinaster).  
Bosque Plateado de La Jarosa
Nos acompañan Nacho, cliente habitual de nuestras aventuras por la Sierra de Guadarrama, y Martha & Carlos, que acaban de llegar a España procedentes de Colombia. 
Bosque Plateado de La Jarosa
El día acompaña con un tiempo bastante agradable, con cielos más o menos despejados y una temperatura fresca pero llevadera. 
Bosque Plateado de La Jarosa
Un inmenso mar de nubes cubre hoy la llanura de Madrid, procedente seguramente de la meseta sur. 
Bosque Plateado de La Jarosa
Iniciamos el recorrido visitando algunas fortificaciones militares de la Guerra Civil, que fueron construidas en 1936 por el bando republicano. 
A continuación, cruzamos el inmenso Pinar de La Jarosa, una repoblación de Pino Resinero que entre los años 1920 y 1950 fue explotado por la industria resinera. 
Bosque Plateado de La Jarosa
Exploramos la zona en busca de rastros o indicios de la fauna, pero tan solo localizamos algunas hozaduras de Jabalí.  
Bosque Plateado de La Jarosa
Hemos escuchado perros de caza y algún disparo, de modo que el ejercicio de la caza en el valle nos va a impedir disfrutar de la fauna silvestre de este lugar.
Bosque Plateado de La Jarosa
Las lluvias del otoño han favorecido la aparición de varias setas y hemos podido ver diversas especies: Amanitas, Rúsulas, Bolas de Tierra, Coprinos, Macrolepiotas...
Mycena sp.
Hasta los 1.400 m de altitud no empezamos a ver Pinos Laricios. La particularidad de esta formación es que es la mayor y más antigua de España sobre terreno silíceo. Este tipo de pinos suele crecer sobre suelos básicos, en zonas calizas, nada que ver con los suelos de la Sierra de Guadarrama.
Bosque Plateado de La Jarosa
Entre el Valle de La Jarosa y el Monte Abantos, se localiza el Valle de Cuelgamuros, más conocido como el Valle de Los Caídos.
Bosque Plateado de La Jarosa
Después de surcar buena parte del Valle del Jarosa, volvemos al punto de encuentro, junto al embalse del mismo nombre. 
Bosque Plateado de La Jarosa
Allí pudimos ver a un Cormorán pescando, a varios Ánades Reales, a una pareja de Fochas  y a un pequeño grupo de Porrones Moñudos.
Bosque Plateado de La Jarosa
Porrones Moñudos (Aythya fuligula).