domingo, 11 de noviembre de 2018

Taller de Líquenes (San Lorenzo de El Escorial, Madrid)

Hoy celebramos en San Lorenzo de El Escorial un nuevo Taller de Líquenes con Eduardo, Belén, Virginia y Diana. Aprovechando el taller vamos a realizar un muestreo de líquenes en la Fresneda de Los Llanillos (Pinar de Abantos, San Lorenzo de El Escorial), que nos servirá para uno de nuestros proyectos de Ciencia Ciudadana. 
La Fresneda de Los Llanillos. Fotografía: Virginia Iglesias.
Esta zona del Monte Abantos cuenta con una gran diversidad de árboles, lo que favorece el desarrollo de una interesante flora liquénica. 
Fotografía: Virginia Iglesias.
La presencia habitual de ganado representa también un factor favorable, por el aporte de elementos esenciales al suelo, muy favorables para el desarrollo de los hongos.

Tras la recolección de algunas muestras, acudimos al laboratorio y procedimos a la identificación con la ayuda de las claves dicotómicas, guías de campo, microscopio, lupa y reactivos químicos. 
Eduardo observa una muestra a la lupa. Fotografía: Virginia Iglesias.
Estos han sido los resultados de este muestreo:
  • Anaptychia ciliaris. Liquen fruticuloso que tiende a asentarse sobre las cortezas básicas de árboles planifolios como arces, fresnos, chopos..., preferentemente en bosques maduros y bien conservados. En este caso la encontramos sobre algunos Fresnos (Fraxinus angustifolia). Su color es verde claro en estado húmedo y gris en estado seco. La presencia de largos cilios en los márgenes de los lóbulos y grandes apotecios con el disco de color pardo permiten la fácil identificación de este liquen. Es un buen indicador de la pureza atmosférica.
Anaptychia ciliaris.
  • Physconia venusta. Liquen foliáceo que se desarrolla sobre los troncos de corteza agrietada de varios tipos de planifolios, principalemente Fresnos y los Robles. Los lóbulos están muy divididos, y presentan una delgada capa de pruína blanca, que se extiende también sobre los apotecios. Es fácil de identificar por los márgenes lobulados de los apotecios.
Physconia venusta.
  • Parmelia tiliacea. Es un liquen muy extendido por todo el Pinar del Monte Abantos. Forma grandes talos foliáceos de color gris, sobre el tronco de fresnos, robles, pinos, e incluso sobre las rocas. Se le reconoce por el color gris claro de los grandes lóbulos marginales, y la presencia de abundantes isidios pardo-negruzcos que recubren buena parte del centro del talo. Los apotecios son raros en esta especie, pero cuando aparecen son grandes, con el disco plano de color pardo.
Parmelia tiliacea.
  • Parmelia acetabulum. Es una de las grandes parmeliáceas del Bosque Mediterráneo, un liquen foliáceo de color verde oliváceo, que aparece cubriendo buena parte de las cortezas rugosas de robles, encinas y fresnos. Los talos pueden llegar a crecer hasta formar grandes rosetas de hasta 30 cm. de diámetro. Los apotecios son grandes y numerosos.
Parmelia acetabulum.
  • Collema furfuraceum. Un cianoliquen, liquen gelatinoso que lleva en su interior algas cianofíceas como fotosimbiontes, Nostoc en este caso. Los líquenes gelatinosos presentan una estructura anatómica muy homogénea, diferente a la del resto de los líquenes. Hemos localizado algunos talos sobre la corteza de un fresno, poco desarrollados.
Collema furfuraceum.
  • Ramalina fraxinea. La elevada humedad ambiental de este bosque favorece el desarrollo de líquenes fruticulosos como este. Se caracteriza por el talo péndulo con lacinias más o menos rígidas, de superficie estriada, carentes de soralios, pero con la superficie fenestrada por la presencia de numerosas pseudocifelas. Con frecuencia presenta grandes apotecios, dispersos a lo largo de las lacinias. Cuando sus lacinias y los apotecios alcanzan grandes tamaños se habla de la var. luxurians ("lujuriosa"). 
Ramalina fraxinea.
Ramalina fraxinea var. luxurians. Fotografía: Virginia Iglesias.
  • Ramalina farinacea.  Se parece a Ramalina fraxinea, pero las lacinias son más finas y presentan en los márgenes abundantes soralios. Rara vez aparece con apotecios.
Ramalina farinacea.
Ramalina farinacea.
  • Usnea hirta. Liquen fruticuloso de color verde, más o menos erecto (no péndulo), con lacinias cilídricas cortas (máximo 5 cm.) muy ramificadas. Presenta abundantes isidios espinulares en los extremos de las lacinias. No tiene apotecios. Tiene preferencia por las cortezas de las coníferas, pero aquí la hemos visto tanto sobre pinos como sobre fresnos, arces y robles. Sensible a la contaminación atmosférica. 
Usnea hirta.
  • Bryoria fuscescens. Otro liquen fruticuloso con aspecto de barba, con lacinias delgadas de color verde oliváceo oscuro. Presenta abundantes soralios. Muy sensible a la contaminación atmosférica.
Bryoria fuscescens.
  • Xanthoria parietina. Es uno de los líquenes más vistosos y fácilmente reconocibles por su color amarillo-naranja. Crece sobre las cortezas y ramas de árboles y arbustos. De su talo foliáceo, fuertemente adherido al sustrato, destacan los apotecios de color naranja oscuro. Es una especie bastante toxicotolerante, muy frecuente en los márgenes de las carreteras. El color del talo se debe a la presencia de parietina, una sustancia liquénica que protege al liquen de la iluminación excesiva.
Xanthoria parietina.
  • Xanthoria candelaria. Parecida a Xanthoria parietina pero con el talo de tipo escuamuloso y con abundantes soralos en los extremos de los lóbulos. La hemos localizado un tocón muerto de pino.
Xanthoria candelaria.
  • Evernia prunastri. Es un liquen fruticuloso muy frecuente sobre las ramas de brezos y escobas, en zonas con elevada humedad ambiental y escasa contaminación. Hemos localizado varios talos aislados sobre los troncos de los fresnos. Las lacinias son de color verde amarillento, con la cara inferior blanca. Con frecuencia presenta soralios marginales. No tiene apotecios. Este liquen es utilizado por la industria cosmética como fijador de los perfumes.
Evernia prunastri.
  • Pseudevernia furfuracea. Se parece a Evernia prunstri, pero tiene las lacinias más anchas, habitualmente cubiertas por isidios, y con la cara inferior negra en las partes más anchas. Ocasionalmente presenta apotecios. Es el liquen frituculoso más abundante y frecuente de los pinares.
Pseudevernia furfuracea.
  • Peltigera collinaSe trata de un liquen foliáceo que crece sobre los musgos (muscícula), cuyos talos pueden alcanzar grandes tamaños. Como todas las peltigeráceas, presenta abundantes venas y rizinas en la cara inferior, con las que se agarra fuertemente a los musgos. En esta especie son característicos los soralios marginales. Aparece sobre rocas y troncos tapizados por musgos, cerca del suelo.
Peltigera collina.
  • Hypogimnia tubulosa. Liquen folicáceo de color verde formado por lóbulos cilíndricos ramificados, huecos. Es muy frecuente en los pinares. 
Hypogimnia tubulosa.
  • Platismatia glauca. Liquen foliáceo de color verde formado por lóbulos anchos, delgados, con los márgenes más o menos ondulados. Presenta isidios y soralios en los márgenes de los lóbulos. La cara inferior es negra o pardo oscuro. Abundante en los pinares, con preferencia por los bosques húmedos y bien conservados. 
Platismatia glauca.
Platismatia glauca.
  • Cladonia pocillum. Las cladonias son líquenes compuestos, formados por un talo primario escuamuloso y un talo secundario constituido por podecios ("trompetillas"). Es muy difícil diferenciar unas especies de otras, pero esta es una de las más frecuentes en la Sierra de Guadarrama. Crece sobre tocones de madera muerta, en la parte inferior de los troncos y sobre rocas cerca del suelo. 
Cladonia pocillum.
Cladonia pocillium.
  • Parmelia sulcata. Liquen foliáceo que desarrolla lóbulos planos y ramificados de color gris azulado en estado seco y verde en estado húmedo. Presenta abundantes pseudocifelas reticulares por toda la superficie del talo, que tienen a convertirse en soralios. La cara inferior es negra y presenta numerosas ricinas. 
Parmelia sulcata.
Parmelia sulcata.
  • Rhizocarpon geographicum. Es uno de los líquenes más popularmente conocidos, el "Liquen Geográfico", un liquen cosmopolita que crece sobre rocas de naturaleza ácida, en las regiones montañosas de todo el mundo. Presenta un hipotalo negro que resalta el color amarillo del talo. Sus apotecios negros aparecen siempre entre las escuámulas del talo. Aquí es poco frecuente, pues casi todas las rocas están densamente cubiertas por musgos. 
Rhizocarpon geographicum.
  • Lasallia pustulata. Se trata de uno de los líquenes que forman parte de esa comunidad saxícola denominada "Tripas de Roca", líquenes foliáceos umbilicados que se desarrollan sobre las rocas silíceas. En este caso, la característica fundamental es la presencia de grades pústulas en el talo, la capa de pruína blanca y los abundantes isidios negros coraliformes que se agrupan en los márgenes del talo. En estado húmedo es de color verde oliváceo, y en estado seco es gris.
Lasallia pustulata.
Lasallia pustulata.
  • Physcia aipolia. Es uno de los líquenes más comunes del Bosque Mediterráneo. Crece sobre troncos y ramas de todo tipo de árboles planifolios y arbustos. Su talo foliáceo suele ser orbicular, fuertemente adherido al sustrato, de color verde claro en estado húmedo y gris en estado seco. Presenta abundantes máculas blancas a lo largo de su superficie, y apotecios con el disco pardo oscuro o negro, frecuentemente cubierto de pruína blanquecina. 
Physcia aipolia.
  • Physconia perisidiosa. Curioso liquen foliáceo formado por lóbulos imbricados con los márgenes densamente cubiertos por soralios labriformes. En estado húmedo es de color verde, y en seco es de color gris pardo. No suele tener apotecios. 
Physconia perisidiosa.
  • Physconia distorta. Liquen foliáceo que se desarrolla sobre los troncos de corteza agrietada de varios tipos de planifolios, como fresnos y robles. Los lóbulos están muy divididos, y presentan una delgada capa de pruína blanca, que se extiende también sobre los apotecios. La cara inferior es negra. Se parece mucho a la P. venusta, también presente por la zona, pero en esta, los apotecios presentan proliferiaciones talinas muy características.  
Physconia distorta.
  • Hypocenomyce scalarisLiquen crustáceo escuamuloso que crece en las fisuras de las cortezas de los pinos, principalmente sobre Pinus pinaster.
Hypocenomyce scalaris.
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jueves, 8 de noviembre de 2018

Los colores del otoño en el Castañar de El Tiemblo.

Hoy visitamos el Castañar de El Tiemblo, bosque milenario alojado en uno de los enclaves más especiales de la Sierra de Gredos (Ávila): El Valle de Iruelas.
Desde hace unos cuantos años estamos observando cómo este impresionante paraíso forestal sufre un progresivo deterioro, debido a la masificación turística y a la falta de control y vigilancia. 
En apenas dos kilómetros cuadrados se concentra una masa forestal madura que cuenta con grandes colosos entre Castaños, Robles y Pinos, muchos de ellos centenarios. 
Solo en otoño, este reducido espacio natural tiene que soportar la llegada incontrolada de miles de visitantes, autobuses enteros que descargan cientos de personas que "invaden" el bosque convirtiéndolo en un merendero y en un parque temático.  
Pero eso no es todo: Cada vez que lo visitamos, siempre de la manera más discreta posible (entre semana para evitar las aglomeraciones), nos encontramos con cartuchos de caza en el suelo, botellas de plástico, latas, clínex... y lo más preocupante, rodadas de motos.  
A uno le cuesta entender cómo es posible que se permita semejante agresión a un Espacio Natural tan valioso y delicado como este.  
Hoy hemos venido con Leandro Antoli, de San Lorenzo de El Escorial, que además de ser un excelente pintor, es un gran seguidor de nuestras actividades. 
Al principio la niebla nos envolvió en la magia de un bosque de cuento, pero poco a poco disipó y se nos abrió un mundo de colores otoñales.
Setas y castañas toman protagonismo en el suelo, mientras arriba en las copas de los árboles las hojas comienzan a teñirse de tonos dorados y ocres. 
Coprinos en la base del tronco de un viejo castaño.
La lluvia que está cayendo estos días está favoreciendo que salgan a la luz los primeros hongos, como estos Bejines (Lycoperdon perlatum), popularmente conocidos como "Cuescos de Lobo".
Lycoperdon perlatum.
Hemos rastreado varios indicios del Jabalí y hemos logrado avistar a un grupo de ciervos y una pareja de corzos. Pero en general, se nota que la fauna original que debería permanecer asentada en este bosque huye estos días de las aglomeraciones de gente. 
Hoy jueves el paraje está más tranquilo, nada que ver con los fines de semana. Aun así, había tres autocares en el aparcamiento y varias personas porteando bolsas enteras llenas de castañas. Todas esas castañas que se lleva la gente de manera descontrolada, merma las reservas alimenticias de la fauna e imposibilita la regeneración natural del bosque.
Es muy importante que se establezca ya una adecuada gestión del bosque para evitar el deterioro progresivo del que ya somos conscientes
Este es uno de los "viejos" del lugar. Algunos de estos troncos portan importantes especies de musgos y líquenes, algunas de ellas en peligro de extinción.  
Existen en el castañar algunos rincones mágicos, como este refugio que permanece bien conservado.
Aprovechamos la ocasión para cobijarnos de la lluvia y el frío, momento ideal para improvisar una lumbre y calentar un puñado de castañas. 
Uno de los momentos más especiales de la excursión es degustar el sabor de las castañas recién caídas. 
Después de comer dejó de llover y continuamos la ruta para regresar de nuevo al estacionamiento. 
Es un bosque maravilloso que no tiene nada que envidiar a otros míticos bosques del Sistema Central, como el Hayedo de Montejo de la Sierra. Quizás con un control de visitas como el que se hace en el Hayedo de Montejo se consiga la protección que precisa un lugar tan especial como este. 
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