domingo, 16 de junio de 2019

Expedición Paleontológica en la Sierra de Albarracín: Jornada 2 (Moscardón-Orihuela del Tremedal).

Hoy nos espera un largo recorrido a través de la Sierra de Albarracín, entre Moscardón y Orihuela del Tremedal, que incluye las visitas a varios yacimientos y monumentos naturales. El primero de ellos es el yacimiento de La Tejería, situado entre Calomarde y Frías de Albarracín.
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Base de lo que podría ser el Espongiario Tremadictyon.
Aquí se da una sucesión fosilífera del Mesozoico de gran riqueza, con abundantes Cnidarios (corales), Espongiarios, Ammonoideos, Braquiópodos, Bivalvos...
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Muestra de Ammonite que hemos identificado como Parkinsonia rarecostata.
Localizamos varias muestras de corales que no pudimos identificar, pues la mayoría de ellas estaban muy fragmentadas y erosionadas.
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Muestras de corales fósiles localizados en el yacimiento de La Tejería.
Localizamos alguna muestra del Braquiópodo Terebratula, uno de los más abundantes de la Sierra de Albarracín. 
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Terebratula.
Esta valva podría ser de algún Bivalvo, aunque no descartamos que se trate de algún braquiópodo. 
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Otro de los braquiópodos abundantes en la Sierra de Albarracín es Rhynchonella.
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Rhynchonella.
A continuación nos dirigimos a Frías de Albarracín para visitar su sima, un impresionante agujero de más de 60 m. de profundidad y unos 80 m. de diámetro.  
Sima de Frías
También es fácil encontrar en sus alrededores algún que otro fósil, principalmente de Ammonoideos. 
Sima de Frías
Muy cerca de aquí se concentra uno de los nudos hidrográficos más importantes de la Península Ibérica, el que separa la vertiente atlántica de la vertiente mediterránea. Allí nacen el río Tajo, el más largo de España, El Júcar y el Cabriel.
Nacimiento del Tajo
Monumento al Río Tajo.
A continuación nos dirigimos a Griegos, que cuenta con uno de los parajes más singulares de toda la sierra: Las Dolinas. Cuando la caliza sedimentaria se disuelve mediante flujos de agua subterránea, puede provocar la deformación gravitacional de los materiales suprayacentes y el hundimiento de la superficie del terreno. Estos fenómenos de subsidencia por disolución generalmente se manifiestan en la superficie mediante depresiones cerradas denominadas dolinas.
Dolinas de Griegos
Muy cerca de aquí se localiza uno de los yacimientos más interesantes de la Sierra de Albarracín, que requiere ser examinado con mayor detenimiento. 
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Se dice que en este yacimiento se encuentra la mayor variedad de Ammonoideos de toda la Sierra de Albarracín.
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Ammonite Perisphinctes albarracinensis junto a dos Belemnites.
También es un yacimiento muy rico en braquiópodos.
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Localizamos varias muestras del braquiópodo Terebratula.
A medida que continuamos nuestro largo recorrido vamos notando cómo se va produciendo un importante cambio en la geología del terrenoLas calizas van dando paso a las cuarcitas en las zonas más elevadas de la sierra. Entramos de lleno en el corazón de la Sierra del Tremedal. 
Sierra del Tremedal
Se trata del macizo más antiguo de la Sierra de Albarracín, compuesto por materiales del Paleozoico, principalmente cuarcitas y pizarras. Es precisamente en uno de los afloramientos de pizarras donde se localiza uno de los yacimientos paleontológicos más importantes de la sierra, un yacimiento de Graptolitos que no dudamos en visitar.
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Los Graptolitos constituyen el grupo fósil más conocido del Paleozoico. Eran animales marinos que vivían en colonias muy parecidas a las de algunos Cnidarios. Los individuos se alojaban en pequeñas tecas y las colonias eran transportadas por un pequeño flotador llamado pneumatoforo. Tras un minucioso rastreo, localizamos varias muestras de Monograptus, de Diplograptus y de Spirograptus, todos ellos del Silúrico-Devónico (unos 420 millones de años).
Fósiles de la Sierra de Albarracín
Algunas muestras de Graptolitos localizados en el yacimiento del Tremedal.
La Sierra del Tremedal debe su nombre a la existencia de numerosas turberas, "tremedales" como las llaman aquí, pequeños ecosistemas propios de las glaciaciones que pueden ser considerados "fósiles" vivientes.
Drosera
Drosera rotundifolia.
Una turbera es un frágil ecosistema húmedo, ligado a los ambientes silíceos, que alberga especies vegetales tan interesantes como los Esfagnos (un tipo de musgo de cuya descomposición y fosilización surge la turba), y las plantas carnívoras (Drosera rotundifolia), que obtienen el nitrógeno que necesitan para su metabolismo mediante la captura de pequeños insectos.
Drosera
Drosera rotundifolia.
Una de las formaciones geomorfológicas más interesantes del Macizo del Tremedal son los ríos de piedras. Se originan por la gelifracción, la rotura de las rocas por la acción del hielo. Aquí en Orihuela del Tremedal, aparecen impresionantes laderas totalmente cubiertas por largos ríos de piedras.
Sierra del Tremedal
Río de Piedras de la Sierra del Tremedal.
Y aquí, en lo alto de la sierra, junto al Santuario de la Virgen del Tremedal, donde se encuentra el límite de la Sierra de Albarracín, ponemos punto y final a nuestra expedición paleontológica.
Sierra del Tremedal

Ascensión a La Peñota (Sierra de Guadarrama, Madrid).

Nos levantamos con una preciosa y soleada mañana de domingo. Se diría que perfecta para una ruta por la sierra.
Ascensión a La Peñota
Vamos a estrenar la ascensión a La Peñota (1.944 m.), recién incorporada al catálogo de ascensiones guiadas
Ascensión a La Peñota
Partimos del Puerto de Guadarrama, también conocido como el Alto del León. Y nos acompañan para la ocasión dos excelentes montañeros que ya conocemos de otras aventuras en Graellsia: Nacho y Raúl.
Ascensión a La Peñota
Tras la presentación, teniendo como testigo al regio león, nos vamos al encuentro de las primeras construcciones fortificadas: la Posición Sevillana
Ascensión a La Peñota
Raúl y Nacho, siempre atentos a las explicaciones, no pierden la oportunidad de adentrarse en cada una de ellas. 
Ascensión a La Peñota
Nos salimos del camino para buscar, ladera abajo, nuevos bunkers, pozos de tiradores y barracones blindados. Siguiendo la línea de trinchera llegamos a la “Tierra de Nadie”., amplio territorio que divide los dos frentes. 
Ascensión a La Peñota
Antes de entrar en zona republicana, hacemos una parada cultural en el monumento al Arcipreste de Hita, autor del "Libro del Buen Amor", obra cumbre de la literatura medieval.
Ascensión a La Peñota
Ya en zona gubernamental visitamos diferentes casamatas, puesto de tiradores y observatorios.
Ascensión a La Peñota
Destacamos la posición ocupada por la artillería de montaña republicana
Ascensión a La Peñota
Desde el collado Gibraltar comenzamos la subida a la cima de La Peñota. Las vistas son espectaculares.
Ascensión a La Peñota
El desnivel tendrá que ser salvado con paso lento pero firme. 
Ascensión a La Peñota
Raúl es biólogo y profesor de ciencias en un instituto. Ha sido galardonado por sus proyectos educativos que tratan de hacer divertidas las ciencias para los escolares. No pierde detalle en cada una de sus observaciones de campo y pone mucha pasión en lo que hace. Además, es un gran experto en hormigas.
Ascensión a La Peñota
Nacho también está relacionado con las ciencias, es microbiólogo. Pero le apasiona la montaña y, sobretodo, recorrer los vestigios que dejó la Guerra Civil Española en nuestra sierra.
Ascensión a La Peñota
El tramo final, con pasos expuestos y pequeñas trepadas, hace las delicias de Raúl y Nacho, no sin cierta tensión
Ascensión a La Peñota
El premio al esfuerzo es la preciosa cima de La Peñota, que con sus 1.944 m. de altitud ofrece una de las panorámicas más "alpinas" de la Sierra de Guadarrama. 
Ascensión a La Peñota
Disfrutamos de las vistas y leemos el paisaje dando nombre a todo lo que vemos. Nacho aprovecha la ocasión para inmortalizar el momento con su videocámara.
Ascensión a La Peñota
Después de reponer fuerzas, planteamos el descenso. Parece que la tarde va a ser más calurosa. 
Ascensión a La Peñota
Siempre procuramos diseñar nuestros itinerarios de manera circular, para no volver a pasar por los mismos lugares durante el regreso. 
Ascensión a La Peñota
Regresamos a buen ritmo para visitar la última de las posiciones militares: la posición Sevillanita, conjunto de observatorios blindados en buen estado de conservación
Ascensión a La Peñota
Tras 8 horas de ruta, llegamos nuevamente al Alto del León. Nos despedimos con la satisfacción de haber vivido un gran día. Lo mejor de todo, como siempre, la compañía.

sábado, 15 de junio de 2019

Expedición Paleontológica en la Sierra de Albarracín: Jornada 1 (Moscardón - Calomarde).

Por fin regresamos a Moscardón (Teruel) con muchas ganas para disfrutar de un intenso fin de semana dedicado al maravilloso mundo de la Paleontología en la Sierra de Albarracín.
Moscardón
Nos acompañan Manuel y Mª Victoria (Madrid). Y como no podría ser de otra manera, nos alojamos en la Casa Rural de "Los Maestros", cuyo propietario, Jesús Herrero, es uno de los grandes paleontólogos de la Sierra de Albarracín.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Nuestra Expedición Paleontológica en la Sierra de Albarracín surgió como compromiso por acercar a nuestros clientes al fascinante mundo de la Paleontología, ciencia biológica que estudia los seres vivos que poblaron la Tierra en épocas geológicas pasadas. 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
El objetivo es que durante todo el fin de semana nuestros clientes descubran el impresionante patrimonio paleontológico de un territorio casi olvidado, de la mano de auténticos expertos en la materia, como nuestro amigo y colaborador Jesús Herrero, autor de varios trabajos de investigación.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
En este sentido, la Sierra de Albarracín ofrece unas condiciones excepcionales, ya que posee uno de los registros geológicos y paleontológicos más continuos y significativos de toda Europa.
Moscardón
Tras una breve sesión de Introducción a la Paleontología, en la que proyectamos varias diapositivas y realizamos una exposición de fósiles, nos disponemos a realizar un itinerario didáctico por el Barranco de Moscardón, conducido por el paleontólogo Jesús Herrero.  
Moscardón
Jesús nos muestra los afloramientos del Jurásico Medio e Inferior de Moscardón, unos materiales de gran interés estratigráfico y paleotológico, donde pronto comenzamos a localizar numerosas muestras de fósiles.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Fragmento de Nautiloideo localizado por Manuel.
Durante el itinerario, rastreamos el yacimiento de Moscardón en busca de interesantes fósiles que nos permitan reconstruir el ambiente que tenía este territorio hace unos 175 millones de años, cuando se encontraba parcialmente sumergido bajo las cálidas aguas del Mar de Tethys. 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Fósil de Belemnoideo en una roca.
Este yacimiento es especial por la enorme abundancia de restos fósiles de Nautiloideos, Ammonoideos y Belemnoideos, tres clases de Moluscos Cefalópodos, de los que hoy día contamos con unos pocos representantes: Calamares, Sepias, Potas, Pulpos... 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Huella de Ammonoideo sobre una roca.
Los Nautiloideos y Ammonoideos son conocidos desde el Ordovícico (hace unos 470 millones de años). Fueron muy abundantes durante el Paleozoico, período durante el cual se diversificaron dando lugar a un gran número de formas, con conchas tanto espirales como rectas. 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Fragmento de un gran Nautiloideo.
Su principal característica es una serie de tabiques transversales comunicados entre sí a través de orificios sifonales, de modo que el animal los utiliza como cámaras de aire para regular su flotabilidad.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Los Ammonoideos se caracterizan por las costillas externas de sus conchas.
En los Ammonoideos el sifúnculo es ventral y los tabiques transversales tenían lobulaciones y trazos más complejos. La intersección de los tabiques con la pared externa de la concha origina líneas de sutura que, junto con las costillas, constituyen un importante carácter taxonómico para la identificación de especies. 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Muestra de pequeño Ammonoideo.
Los hay de todos los tamaños y formas, la diversidad es tremenda. Y pueden aparecer incrustados en la roca, o desprendidos por completo de la roca, aunque los más habitual es encontrar fragmentos rotos.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Muestra de Ammonoideo.
Este magnífico ejemplar podría pertenecer a Perisphinctes albarracinensis, una de las especies de Ammonites catalogadas en esta sierra.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Posible muestra de Perisphinctes.
Jesús es un gran experto en localizar icnitas o huellas fósiles. Aquí nos muestra una roca con una huella que bien podría pertenecer a un Pterosaurio del Jurásico.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Huella de Pterosaurio localizada en una roca.
Los Ammonoideos desaparecieron a finales del Cretácico, hace unos 65 millones de años, durante la misma crisis biológica que acabó con los Dinosaurios. La mayoría de las muestras de Ammonoideos que vemos en Moscardón pertenecen a la Formación Chelva del Jurásico Medio (unos 170 millones de años)
Moscardón
Uno de los elementos más interesantes del yacimiento paleontológico de Moscardón lo constituyen los arrecifes de Espongiarios. Se trata de una bioconstrucción o biohermes de Poríferos (Esponjas), animales marinos que poseen un esqueleto calcáreo o silíceo, formado por espículas unidas entre sí hasta constituir una especie de entramado. Estas bioconstrucciones fósiles forman grandes concreciones calcáreas que llegan a alterar los estratos geológicos, formando una estructura que en geología recibe el nombre de "Dogger".
Moscardón
Dogger de Moscardón.
Estas bioconstrucciones de Espongiarios pertenecen al Jurásico Medio (unos 170 millones de años), lo que quiere decir que por aquel entonces, esta zona de Moscardón se encontraba bajo las aguas poco profundas del tropical Mar de Tethys.
Moscardón
Los Braquiópodos son invertebrados marinos muy parecidos a los Bivalvos, de los que se conocen unas 25.000 especies fósiles, siendo muy pocas las que viven en la actualidad. 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Muestra de Braquiópodo localizado en el yacimiento de Moscardón.
Los Braquiópodos no son Moluscos, pertenecen al grupo de los Lofoforados. Sus valvas son desiguales y presentan una simetría bilateral, es decir, el plano de simetría es perpendicular al plano de separación de las dos valvas.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Muestra del Braquiópodo Rhynchonella.
La línea de contacto entre las dos valvas se denomina comisura, y la zona de articulación es la charnela. Los Braquiópodos más habituales en la Sierra de Albarracín pertenecen a los géneros Rhynchonella y Terebratula.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Muestra de dos braquiópodos del género Terebratula.
Además de Cefalópodos y Braquiópodos, en Moscardón hemos encontrado fósiles pertenecientes a otros grupos de animales: Poríferos (Espongiarios), Bivalvos, Crinoideos, Equinoideos... 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Los fragmentos de Espongiarios localizados en Moscardón pertenecen en su mayoría a los géneros Tremadictyon y Stauroderma. Es interesante observar que algunos de estos fragmentos conservan los tubos construidos por otro tipo de animal marino, un Anélido, un gusano de cuerpo vermiforme y segmentado, capaz de segregar carbonato cálcico para construir un habitáculo a modo de tubo, que suele aparecer adherido sobre conchas, guijarros, corales y otras estructuras marinas. 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Muestra de Espongiario con bioconstrucciones típicas de Anélidos en su superficie.
La mayoría de estos Espongiarios que aparecen en este yacimiento tienen forma de seta o  de copa, pero algunas especies como Laocaetis o Elasmostoma son tubulares.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Magnífico ejemplar de Laocaetis localizado en Moscardón.
Durante el rastreo de fósiles hay que tener cuidado con algunos de los habitantes actuales, especialmente con las Víboras, Escorpiones y Arañas...
Araña Lobo
Araña Lobo (Lycosa tarantula) localizada durante nuestro rastreo de fósiles.
Los Crinoideos pertenecen al grupo de los Equinodermos (Erizos de Mar, Estrellas de Mar...). Son animales con aspecto de planta, con un cuerpo que consta de una cabeza o cáliz (teca) provista de varios brazos (braquiolas) y un tallo o pedúnculo segmentado en placas (osículos). 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Fragmento de tallo de Crinoideo.
En la base del tallo tienen una estructura de fijación al sustrato a modo de raíz o disco. Llevan en la Tierra desde el Crámbrico (unos 500 millones de años), y al contrario de lo que pueda parecer, aún no se han extinguido, si bien es cierto que las formas actuales (Lirios de Mar) son mucho menos abundantes que las fósiles. Cuando los Crinoideos mueren suelen desintegrarse en osículos aislados del pedúnculo, cuyas formas son muy variadas: Redondos, pentagonales, estrellados... En Moscardón hemos localizado varios fragmentos de MillericrinusIsocrinus y Pentacrinus. 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Muestras de Ammonite, Crinoideos y Radiolas de Erizos.
No hay que confundir los fragmentos de los tallos de Crinoideos con las Radiolas de los Erizos de Mar, bastante frecuentes en los yacimientos de la Sierra de Albarracín. Los Equinoideos (Erizos de Mar) fósiles tenían un caparazón compuesto por varias placas finas, provistas de espinas que pueden ser de muchas formas: Anchas, finas, con forma de púa, con forma de maza... Estas espinas fósiles reciben el nombre de radiolas. Las que hemos localizado en Moscardón pertenecen, seguramente, al género Cidaris
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Esto fue lo que dio de sí nuestro paseo didáctico por el yacimiento paleontológico de Moscardón, en compañía de Jesús Herrero. Pero antes de irnos a comer, Jesús nos mostró el molde de una enorme huella de dinosaurio que había localizado recientemente cerca de Moscardón. 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Y es que en la provincia de Teruel se encuentran algunos de los yacimientos de Dinosaurios más importantes de España, como el de Galve, donde se localizaron huesos del Aragosaurus y del Iguanodon, además de numerosas huellas fósiles (icnitas). A pesar de la enorme riqueza paleontológica del yacimiento que acabamos de visitar, Jesús se lamenta del expolio y la destrucción de la mayoría de los yacimientos que conoce, causada por aficionados y comerciantes ilegales. Conviene recordar que en España la protección legal de los yacimientos paleontológicos está enmarcada en la Ley del Patrimonio Histórico Español (Ley 16/1985, de 25 de junio) y en la Ley del Patromonio Natural de la Biodioversidad (Ley 42/2007, de 13 de diciembre). Si no es por motivos rigurosamente científicos, te rogamos que no recojas fósiles de los yacimientos. 
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Por la tarde acudimos a otros yacimientos localizados en dos barrancos entre Moscardón y Calomarde.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Allí localizamos numerosas muestras de Espongiarios y Ammonoideos.
Fósiles en la Sierra de Albarracín
Pero no todo va a ser buscar fósiles en esta expedición. Es muy interesante realizar algún recorrido que nos permita interpretar la historia geológica de esta sierra, y nada mejor que hacerlo en el impresionante Barranco de La Hoz, en Calomarde.
Calomarde
El Barranco de La Hoz es un gran cañón fluvial de origen kárstico que se retuerce comprimiendo el pequeño cauce fluvial de la Fuente del Berro.
Calomarde
Las pasarelas instaladas en las paredes y los puentes colgantes facilitan el disfrute de un itinerario que nos muestra diversas formaciones geológicas propias del modelado kárstico.
Calomarde
Las rocas del Jurásico son las que más extensión ocupan a lo largo de la Sierra de Albarracín.
Calomarde
Sus formaciones son de gran interés estratigráfico.
Calomarde
Los procesos erosivos fluviales han originado un profundo cañón por donde discurre nuestro sendero habilitado. 
Calomarde
Como ya sabemos, estas calizas y dolomías son muy ricas en fósiles, aunque estos tienden a concentrarse en yacimientos.
Calomarde
Mientras caminamos por el angosto sendero habilitado, nos sorprendemos con las sinuosas laderas revestidas con fajas calizas y densos bosques de Pino Laricio (Pinus nigra).
Calomarde
A continuación y para finalizar la jornada, nos aproximamos a la Cascada de Calomarde.
Cascada de Calomarde
Se trata de un salto de agua de Calomarde, una cascada de unos 20 m. labrado sobre calizas del Jurásico. La poza está revestida de formaciones travertínicas que crecen por la acción del carbonato cálcico.
Cascada de Calomarde