sábado, 8 de diciembre de 2018

Celo de la Cabra Montés (Sierra de Guadarrama, Madrid).

La Cabra Montés (Capra pyrenaica), endemismo ibérico, estuvo al borde de la extinción el siglo pasado, al igual que otras muchas especies de mamíferos, por culpa de la excesiva presión cinegética. Desaparecieron de la Cordillera Cantábrica, de los Pirineos, de la Sierra de Guadarrama y de otras muchas cadenas montañosas ibéricas. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Elemento representativo de la biodiversidad ibérica, esta especie es indispensable para el mantenimiento de los hábitats de la alta montaña.  
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
A finales de la década de los 80 fueron reintroducidas en la Sierra de Guadarrama a partir de ejemplares capturados en la vecina Sierra de Gredos, lugar donde reside la población genuina de la Cabra Montés (Capra pyrenaica victoriae). 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Aprovechando su época de celo, iniciada a mediados del mes de noviembre, nos adentramos en la Sierra de Guadarrama en busca de los rebaños, para disfrutar de una de las estampas más bonitas de cuantas nos ofrece la vida salvaje de nuestras tierras. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
El equipo de expedicionarios acude a nuestra cita con la suficiente disposición para enfrentarse a la difícil tarea del rastreo. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
A pesar de que las malas lenguas dicen que hay una "plaga" de la Cabra Montés en la Sierra de Guadarrama, nada más lejos de la realidad. Nos gustaría que los responsables del Parque Nacional no utilizaran la palabra "plaga" cuando hablen de la Cabra Montés, una absoluta irresponsabilidad por su parte. No resulta fácil localizar los rebaños, en ocasiones hay que moverse durante horas hasta localizar alguno, y no sería la primera ve que tenemos que volver sin ver una sola cabra.
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
En los últimos días la nieve caída en las partes altas de la sierra ha desaparecido por la irrupción de un potente anticiclón, de modo que pensamos que las cabras andarán por las cotas más elevadas.
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
No les gusta demasiado el viento ni tampoco el frío, pero hoy tenemos suerte con la climatología, y al cabo de una hora de caminata y rastreo, hemos dado con un buen rebaño. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
No obstante, este rebaño está dirigido por un macho adulto con un montón de hembras a su disposición. Los demás machos son sub-adultos que apenas le van a plantar cara.
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Decidimos probar suerte con otro rebaño más numeroso que hemos localizado en la lejanía, con la ayuda del telescopio terrestre.
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Después de dos horas de caminata, alcanzamos este segundo rebaño, formado por un gran número de efectivos, varios de ellos machos adultos. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Todos los machos están alterados por el olor de las feromonas del celo, y no paran de atosigar a las pacientes hembras. 
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Enseguida localizamos al sultán, que estuvo persiguiendo a una misma hembra durante el tiempo que duró nuestra observación. En la época de los amores se establece una rígida jerarquía entre los machos, pero ninguno de ellos le planta cara a un sultán como éste.
Cabra Montés de la Sierra de Guadarrama
Un macho de Cabra Montés jamás fuerza a una hembra a la cópula. Tan solo se limita a agachar su cabeza hacia atrás en señal de entrega y sumisión. El resto de los gestos, merece más la pena verlos en directo... 

Para nosotros la presencia de la Cabra Montés en la Sierra de Guadarrama es motivo de orgullo. Hace un par de años la justicia paralizó la macabra operación de la Comunidad de Madrid que pretendía exterminar nada menos que 2.700 cabras. Desde entonces, se está intentando difundir temor entre la población, hablando de "plaga", de sarna... La Cabra Montés de Guadarrama goza de una excelente salud, no hay más que verlas. Y con respecto a los supuestos daños a la flora, subestiman la extraordinaria capacidad de adaptación de la vegetación a los herbívoros, como si no fuera la primera vez que hay cabras en la Sierra de Guadarrama. Ojalá podamos seguir disfrutando por mucho tiempo de una especie tan sana y tan noble como la Cabra Montés.  

jueves, 6 de diciembre de 2018

Barranco del Romeral (San Lorenzo de El Escorial, Madrid).

La abundancia de agua en el Monte Abantos fue determinante en el momento de la selección del emplazamiento del monasterio de San Lorenzo de El Escorial. 
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
En el año 1584 se iniciaron las obras para la captación de agua del arroyo del Romeral, principal "arteria" del Puerto de Malagón. Fruto de aquella canalización, el monasterio gozó en su interior de más de cincuenta fuentes que emanaban agua a todas horas.
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
Nos disponemos a surcar el barranco del Romeral aguas arriba, con Luisa (Ibiza) y Natalia (Pamplona), que han venido expresamente a San Lorenzo de El Escorial para realizar esta ruta. También nos acompaña Stoyan, que ya estuvo con nosotros en otra ocasión.  
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
El valle fluvial del Romeral se encajona entre grandes peñascos de gneis que contribuyen al mantenimiento de un microclima muy especial que favorece el desarrollo de Pinsapos y Hayas. 
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
Todavía se conservan pequeñas turberas junto al arroyo que dan prueba de la extraordinaria singularidad de este paraje.
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
El arroyo nace en los cervunales del Monte Abantos, a unos 1.700 m. de altitud. En apenas dos kilómetros las aguas se precipitan por un angosto barranco que nos regala varias chorreras. 
Arroyo del Romeral, en el Monte Abantos
Muy cerca del nacimiento nos topamos con la Cerca Histórica de Felipe II, construida entre los años 1566 y 1598 en torno a las fincas que el monarca iba adquiriendo alrededor del Real Sitio.
Cerca Histórica de Felipe II
Al otro lado de la cerca nos asomamos al vecino Valle de Cuelgamuros, conocido en la actualidad como el Valle de Los Caídos. Se dice que su cruz cristiana es la más grande del mundo. 
Valle de los Caídos
Aprovechamos la cercanía del Monte Abantos para asomarnos a uno de los balcones más espectaculares de la sierra de Madrid.
Monte Abantos
A continuación nos aproximamos a una zona donde reside uno de los habitantes del Monte Abantos: La Tarántula Europea (Lycosa tyarantula).  
Araña Lobo
Araña Lobo, la "Tarántula Europea" (Lycosa tarantula).
Para el descenso, decidimos poner a prueba la pericia de nuestros acompañantes y optamos por destrepar la impresionante arista sur del Monte Abantos.
Monte Abantos
Algunos pasos son muy exigentes, más todavía cuando se realiza en descenso. 
Monte Abantos
En cuanto a los avistamientos faunísticos, nada que destacar salvo los vuelos frecuentes de numerosos Buitres Leonados, y algunos rastros de corzos y jabalíes.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Bosque Plateado de La Jarosa (Sierra de Guadarrama, Madrid).

Hoy visitamos el misterioso Bosque Plateado de La Jarosa, un bosque que ha permanecido oculto dentro del pinar de La Jarosa durante siglos, hasta que fue descubierto en 1860 por Máximo Laguna, ingeniero de Montes responsable de las primeras reforestaciones realizadas en España.
Bosque Plateado de La Jarosa
El bosque plateado no constituye en sí mismo un ecosistema particular, más bien se trata de varios cientos de Pinos Laricios (Pinus nigra) que crecen entremezclados con Pinos Silvestres (Pinus sylvestris) y Pinos Resineros (Pinus pinaster).  
Bosque Plateado de La Jarosa
Nos acompañan Nacho, cliente habitual de nuestras aventuras por la Sierra de Guadarrama, y Martha & Carlos, que acaban de llegar a España procedentes de Colombia. 
Bosque Plateado de La Jarosa
El día acompaña con un tiempo bastante agradable, con cielos más o menos despejados y una temperatura fresca pero llevadera. 
Bosque Plateado de La Jarosa
Un inmenso mar de nubes cubre hoy la llanura de Madrid, procedente seguramente de la meseta sur. 
Bosque Plateado de La Jarosa
Iniciamos el recorrido visitando algunas fortificaciones militares de la Guerra Civil, que fueron construidas en 1936 por el bando republicano. 
A continuación, cruzamos el inmenso Pinar de La Jarosa, una repoblación de Pino Resinero que entre los años 1920 y 1950 fue explotado por la industria resinera. 
Bosque Plateado de La Jarosa
Exploramos la zona en busca de rastros o indicios de la fauna, pero tan solo localizamos algunas hozaduras de Jabalí.  
Bosque Plateado de La Jarosa
Hemos escuchado perros de caza y algún disparo, de modo que el ejercicio de la caza en el valle nos va a impedir disfrutar de la fauna silvestre de este lugar.
Bosque Plateado de La Jarosa
Las lluvias del otoño han favorecido la aparición de varias setas y hemos podido ver diversas especies: Amanitas, Rúsulas, Bolas de Tierra, Coprinos, Macrolepiotas...
Mycena sp.
Hasta los 1.400 m de altitud no empezamos a ver Pinos Laricios. La particularidad de esta formación es que es la mayor y más antigua de España sobre terreno silíceo. Este tipo de pinos suele crecer sobre suelos básicos, en zonas calizas, nada que ver con los suelos de la Sierra de Guadarrama.
Bosque Plateado de La Jarosa
Entre el Valle de La Jarosa y el Monte Abantos, se localiza el Valle de Cuelgamuros, más conocido como el Valle de Los Caídos.
Bosque Plateado de La Jarosa
Después de surcar buena parte del Valle del Jarosa, volvemos al punto de encuentro, junto al embalse del mismo nombre. 
Bosque Plateado de La Jarosa
Allí pudimos ver a un Cormorán pescando, a varios Ánades Reales, a una pareja de Fochas  y a un pequeño grupo de Porrones Moñudos.
Bosque Plateado de La Jarosa
Porrones Moñudos (Aythya fuligula).  

sábado, 17 de noviembre de 2018

Birding La Moraña (Lagunas de El Oso, Ávila).

Hoy nos desplazamos a la comarca de La Moraña, al norte de la provincia de Ávila, para disfrutar de la llegada a la Península Ibérica de nuestras amigas europeas las Grullas.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Nos acompañan Zulima, Francisca, Florencia, Leandro y Jorge. Lo primero que hacemos nada más llegar es realizar una visita guiada al magnífico Centro de Interpretación de las Lagunas de La Moraña.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Se trata de un amplio espacio de interpretación que cuenta con grandes paneles explicativos temáticos, maquetas, exposiciones, audiovisuales...
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Para ponernos en situación, el centro nos proyecta un mini-documental con fantásticas imágenes de los humedales, realizado por el prestigioso fotógrafo de naturaleza Jose Luis Rodríguez. 
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
El centro es una auténtica maravilla. A través de su mirador se puede contemplar la inmensa llanura de La Moraña, campos agrícolas entre los que se sitúan las lagunas esteparias.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Tras la visita al centro realizamos un breve paseo rural para conocer algunos de los rincones más populares de este pueblo. Además del museo etnográfico al aire libre, el municipio es conocido por el verraco de los Vetones que, según cuenta la leyenda, representa la figura de un Oso.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
A continuación realizamos la excursión ornitológica por el entorno de las lagunas esteparias durante la cual, visitaremos dos observatorios.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
En el primero de ellos aprovechamos para comer, mientras contemplamos las aves que se encuentran en las lagunas.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Pequeños grupos de Grullas (Grus grus) permanecen apartados de la laguna, a una cierta distancia del grupo de los Gansos (Anser anser) y Azulones (Anas platyrhynchos) que ocupan los márgenes del humedal. También logramos divisar algunas Avefrías (Vanellus vanellus) y un Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus) en plena faena de caza.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Tras el almuerzo, continuamos por el itinerario que discurre entre los campos agrícolas. Bisbitas y Alondras revolotean a nuestro alrededor a medida que avanzamos por los caminos.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Además de numerosas huellas de Grullas, distinguimos el inconfundible rastro de un zorro.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Pero el zorro no es el único carnívoro que se pasea por aquí. Localizamos también el rastro de un Tejón que caminaba bastante rápido. Podemos imaginarnos el trasiego que llevan estos caminos durante la oscuridad de la noche.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
En los campos próximos levantan el vuelo pequeños grupos familiares de Grullas. Acuden a los campos y encinares próximos en busca de semillas y bellotas.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
El paisaje agrario ha obligado a la vida silvestre a adaptarse a vivir ligado a los linderos, barbechos, eriales y humedales. Es muy importante que las labores agrícolas contribuyan al mantenimiento de la vida silvestre, manteniendo intacta la vegetación de los márgenes de los campos.
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
El uso de herbicidas y plaguicidas es uno de los principales riesgos de contaminación que puede afectar a la calidad de las aguas de los humedales. 
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Llegamos a tiempo al segundo observatorio para realizar una nueva inspección de la laguna. Poco a poco, los Azulones levantan el vuelo, quizás para alejarse del "jaleo" de las Grullas que están por llegar. 
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Durante el ocaso es cuando comienzan a llegar las grandes bandadas de Grullas procedentes de los campos próximos. 
Excursión ornitológica en las Lagunas de El Oso
Vienen a pasar la noche a la laguna más de un millar de Grullas. Verlas llegar durante el ocaso es un espectáculo de la naturaleza que levanta pasiones entre los ornitólogos de toda Europa.