lunes, 7 de agosto de 2017

Ascensión nocturna al Cerro de Cueva Valiente (Sierra de Malagón, Ávila).

Hoy toca aventura nocturna en uno de los parajes más salvajes y desconocidos de la Sierra de Guadarrama: El Cerro de Cueva Valiente. Con motivo de la Luna Llena que se espera hoy ilumine el cielo nocturno, Irene y Rocío han convocado a un grupo de amigos para disfrutar de una bonita velada en la naturaleza: Lucía, Sergio, Alberto, Andrea, Pablo, Leticia y Ana. 
Un grupo muy majo, con gran experiencia, y que sabe disfrutar muy bien de la montaña y la naturaleza. 
Nuestro itinerario de ascensión incluye la visita a la misteriosa caverna que le otorga nombre a la Montaña. Se trata de una cavidad granítica de difícil acceso, cuya interpretación geológica es motivo de especulaciones y misterio.
Uno de los objetivos de la aventura de hoy es llegar a la cueva a tiempo para contemplar el ocaso. Luego nos espera la Luna Llena con su eclipse penumbral, que trataremos de contemplar desde la cumbre del cerro.
En cuanto nos aproximamos a la entrada de la caverna, nos envolvió rápidamente la bella atmósfera del ocaso.
Un momento espectacular, embellecido por el espesor de las nubes, del que disfrutamos todos.
Durante los 20 minutos que duró el caso, permanecimos en la cueva embriagados por la belleza del paisaje. 
Exploramos el interior de la cueva, pero el espectáculo estaba hoy en el exterior...
Tras el ocaso, nos pusimos los frontales y continuamos con la ascensión hacia la cumbre del cerro. 
Llegamos a tiempo para contemplar la luna y su eclipse, pero las nubes nos impidieron contemplar el fenómeno. A pesar de ello, disfrutamos de una sopa caliente y una cena mientras contemplábamos el cielo, que de vez en cuando nos regaló la bonita estela de alguna Perseida entre nube y nube.

domingo, 30 de julio de 2017

Ascensión al Pico Almanzor (Sierra de Gredos, Ávila).

Cerramos un intenso mes de julio con la ascensión a la cumbre mítica de la Sierra de Gredos, el Pico Almanzor, la montaña más elevada del Sistema Central. En esta ocasión llevamos a Marisa y a Teresa, fieles seguidoras de las actividades de mayor nivel de nuestro catálogo.
El verano que estamos viviendo está siendo el más caluroso y sofocante de las últimas décadas, y eso se nota en la naturaleza: Arroyos desecados, fuentes agotadas, escasez de vegetación, fauna movilizada... Una pequeña charca es una bendición para mitigar el calor.
Enclavado en un espacio Natural de alto valor ecológico (la Sierra de Gredos), el Pico Almanzor no está al alcance de cualquier montañero aficionado. Es una ascensión larga y difícil, y lo más sensato es realizarla en dos jornadas.
La primera de las jornadas está dedicada a la aproximación al campamento base del Almanzor, la Laguna Grande de Gredos. Allí se encuentra un refugio guardado, que es donde pasaremos la noche. 
Entre La Plataforma de Gredos (Hoyos del Espino, Ávila) y la Laguna Grande de Gredos, donde se ubica el refugio, tenemos un itinerario bien marcado de unas 3 h. de duración. La Cabra Montés (Capra pyrenaica  sbsp. victoriae) es la reina de la Sierra de Gredos, aunque últimamente no se ven con facilidad los grandes grupos de machos que suelen poblar estas montañas, tan sólo vemos pequeños grupos familiares de hembras acompañadas de sus crías. 
Buscamos dos especies vegetales muy interesantes desde el punto de vista botánico en la Sierra de Gredos: El "Dragón de Gredos" (Antirrhunum grosii) y la "Consuelda del Almanzor" (Saxifraga pentadactylis sbsp. almanzoris). Pero, de momento, sólo nos ha llamado la atención esta planta: El Heléboro Blanco (Veratrum album). Se trata de una planta megafórbica que vive en lugares húmedos con abundantes aportes nitrogenados de origen vegetal. Se concentra cerca de las lagunas glaciares y es muy abundante en Gredos, sin embargo en Guadarrama es una gran desconocida. Al no tener flores podríamos confundirla con la Gentiana lutea, pero como vemos que no ha sido comida por las cabras, pensamos que es el Heléboro Blanco, que es una planta muy tóxica.
Eléboro Blanco o Verdegambre (Veratrum album).
Caminamos hacia la Laguna Grande de Gredos, que ocupa una enorme cubeta de sobreexcavación glaciar en el corazón del Circo de Gredos; se trata de la mayor laguna de origen glaciar del Sistema Central. 
Junto a ella se encuentra el refugio donde nos espera una buena cena, necesaria para cargar energías de cara a la jornada de ascensión de mañana.
Tras pasar la noche en el refugio, iniciamos temprano la ascensión hacia la Portilla Bermeja, lugar desde donde atacaremos la cumbre del Almanzor. 
Los ánimos están cargados a tope y tanto Marisa como Teresa están deseando hacer cumbre. 
El tramo desde la Portilla Bermeja hasta el Risco de la Portilla del Crampón exige prestar mucha atención y extremar las precauciones.  
 
Para bordear este risco hay que pasar por varios tramos expuestos y técnicamente complicados. La sensación de vacío es constante. 
Teresa y Marisa han pasado por el risco con éxito y ahora disfrutan al máximo del tramo final del Almanzor, donde las trepadas exigen técnica y control.
Finalmente alcanzamos la cumbre del Pico Almanzor en torno a las 11:30 h., antes incluso del horario previsto. 
Hay bastante gente subiendo hoy al Almanzor, de modo que nuestra estancia en la cumbre debe ser corta para dejar sitio a los numerosos montañeros que permanecen esperando turno.
El descenso está previsto por El Gargantón de Gredos, pero antes hay que pasar por la Portilla de los Cobardes y sortear el Cuchillar de Ballesteros. 
Las vistas del Pico Almanzor desde este lugar son impresionantes. 
Teresa y Marisa posan orgullosas junto a la placa de la Portilla de los Cobardes, otro paso técnico y complicado que exige controlar cada paso. 
La única especie vegetal que destaca en todo el entorno del Pico Almanzor es un helecho alpino, Cryptogramma crispa.
Cryptogramma crispa, un helecho rupícola muy abundante en Gredos.
Sorteamos el Cuchillar de Ballesteros y pasamos por el Collado del Venteadero, junto a La Galana, la segunda cumbre de Gredos, desde donde contemplamos una vista impresionante del Ameal de Pablo, otra de las grandes montañas de Gredos.
Este collado junto al Ameal de Pablo es uno de los lugares más hermosos de la Sierra de Gredos. 
El espectáculo es sobrecogedor. Junto a esta lagunilla, una Cabra Montés vigila a su retoño, que no se aparta de su lado. Al fondo vemos el Cuchillar de Las Navajas.
Teresa y Marisa están muy contentas por haber conquistado la cumbre del Almanzor, y ahora disfrutan de este maravilloso paisaje.
El descenso por El Gargantón es muy largo y no está exento de pasos complicados. El itinerario no está bien definido y hay que buscar los pasos con la ayuda de unos pocos hitos. Pero el objetivo es descender sin parar siguiendo el curso de las aguas y enlazar con la Garganta de Gredos para subir, de nuevo, a Los Barrerones.  
La flora que observamos a lo largo del recorrido por el Gargantón es muy interesante. Llama la atención la presencia de esta bonita Genciana, probablemente la Gentiana pneumonanthe, especie adaptada a las turberas de la Sierra de Gredos. 
Gentiana pneumonanthe.
Observamos también la presencia del Cardo de La Magdalena (Eryngium bourgatii), una especie abundante en el norte peninsular, pero bastante escasa en el Sistema Central, amenazada incluso en la Sierra de Guadarrama.  
Cardo de la Magdalena (Eryngium bourgatii).
El calor es abrasador y no podemos desaprovechar las pequeñas lagunillas para darnos un refrescante baño, necesario antes de afrontar el largo recorrido que todavía nos queda para llegar a La Plataforma.
Aquí están las mejores secuencias de esta gran ascensión, que seguro acompañarán a Marisa y a Teresa en su memoria durante largo tiempo. Enhorabuena a las dos.

domingo, 23 de julio de 2017

Ascensión a la Torre Bermeja (2.393 m.), Picos de Europa, León.

Regresamos a los Picos de Europa para realizar una de sus ascensiones más selectas y especiales: La Torre Bermeja. 
Con sus 2.393 m. de altitud, la Bermeja forma parte del Macizo del Cornión, el Macizo Occidental de los Picos de Europa. Se trata de una ascensión bastante exigente, tanto por el elevado desnivel que hay que salvar como por algunos pasos técnicos y trepadas que hay que afrontar. 
Nos acompañan cuatro fieles seguidores de nuestras aventuras: Marisa (Barajas, Madrid), Fabián (San Lorenzo de El Escorial, Madrid), Hugo (Pola de Laviana, Asturias) y Javier (Madrid).
Javier conoce muy bien los Picos de Europa, pero no pierde la pasión por estas montañas, una pasión que trata de contagiar al resto de los expedicionarios. Fabián y Javier coincidieron en la Torre de La Palanca, la reciente ascensión que realizamos en Picos el pasado mes de junio. Para Marisa es la primera incursión en el Macizo del Cornión, y para Hugo se trata de la primera toma de contacto con los Picos de Europa.
Tras las primeras rampas de Pantivalles y del Monte Piergua, afrontamos la difícil ascensión por los pedreros del Horcado Pambuches, evidentes señales del glaciarismo en los Picos de Europa. 
Foto: Javier Villaverde.

Dominan en la roca unas acanaladuras separadas por estrías cortantes, fruto de la erosión causada por acción disolvente del agua de lluvia sobre la caliza. Se denominan lapiaces, y son muy frecuentes en los Picos de Europa. 
Foto: Hugo Gómez.

Tras cruzar la Canal de Pambuches llegamos al collado, engalanado como cada verano por estas fechas con abundantes Lirios de Montaña (Iris latifolia), endemismo cantabro-pirenaico.
Lirio de Montaña (Iris latifolia).
Es inevitable asomarse por los impresionantes cortados que asoman desde el collado al Valle de Valdeón. 
Continuamos el itinerario de la ascensión por los pedreros del Hoyo del Bufón, lugar donde sorprendimos a un par de Rebecos (Rupricapra rupicapra) correteando entre las piedras.  
Foto: Hugo Gómez.

No dejamos de ver a lo largo de todo el camino flores muy interesantes, como los Cardos de La Magdalena (Erymgium bourgatii) y las Malvas de Montaña (Malva mochata). 
Cardos de La Magdalena y Malvas de Montaña. Foto: Javier Villaverde.
En nuestra ascensión tratamos de evitar los pedreros de la Canal del Bufón trepando junto a las paredes de El Bolo.  
F doto: Hugo Gómez.

En este tramo hay que extremar las precauciones, pues las rocas están muy sueltas y conviene chequear cada uno de los agarres para evitar sorpresas.  
La progresión en estas condiciones es más lenta pero más segura y muy entretenida. El mayor peligro es provocar un desprendimiento, pero chequeando bien cada paso evitamos tirar piedras hacia abajo.
Subimos de forma paralela a la Canal del Bufón, junto a las paredes de El Bolo, disfrutando de unas vistas sobrecogedoras.
En esta imagen vemos los pedreros que caen por la canal y que tratamos de evitar con el uso de las manos.
El casco es una protección fundamental en lugares como este, donde los desprendimientos son bastante frecuentes. 
Por fin alcanzamos vista a los Hoyos Llerosos y dejamos atrás la angosta Canal del Bufón.  
Hacia el norte divisamos ya el azul inconfundible del Mar Cantábrico, con algunas nubes retenidas por la Sierra de Cuera. 
Misión cumplida: Coronamos la cumbre de la Torre Bermeja a las 14:00 h., cinco horas después de iniciar la ascensión desde Posada de Valdeón. 
En el entorno de la cumbre abundan las Siemprevivas Peludas (Sempervivum giuseppii), unas crasuláceas que crecen en suelos descarbonatados de los Picos de Europa.
Sempervivum giuseppii.
Para el descenso hacia el Camino del Burro tenemos que salvar los vertiginosos pasos entre la Bermeja y los Moledizos.
La caliza en esta zona sufre un profundo proceso de desgaste que convierte al terreno en un suelo de lo más inestable, lo que nos obliga a extremar de nuevo las precauciones. 
Superados los peligros dejamos atrás a la impresionante mole de La Bermeja y conducimos los pasos hacia la Canal del Perro.
Lo que queda ahora es disfrutar de un bonito paseo por la montaña entre praderas y pedreros.
Foto: Javier Villaverde.
El tramo final discurre entre los densos bosques del Valle de Valdeón, uno de los pocos reductos del Bosque Mixto Atlántico, caracterizado por la diversidad de especies arbóreas: Hayas, Tilos, Abedules, Acebos, Serbales, Mostajos... 
Foto: Javier Villaverde.
Tras diez horas de duro itinerario por terreno de Alta Montaña comenzamos a sufrir los primeros síntomas del agotamiento. 
Por fin llegamos a Posada de Valdeón a las 19:00 h. de la tarde, sanos y salvos, y orgullosos de una gesta inolvidable. 
Recogemos en este vídeo-montaje algunas de las secuencias de esta expedición a la Torre Bermeja: