lunes, 4 de junio de 2018

Lagunas de Castrejón (San Lorenzo de El Escorial, Madrid).

Hoy visitamos de nuevo las Lagunas de Castrejón, el mayor humedal del entorno escurialense.
La actividad incluye un desayuno al aire libre en el Quiosco "Fuente del Seminario", situado junto al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. 
Tras el desayuno, el geógrafo Carlos Agudo nos ofrece una minuciosa interpretación del paisaje geológico escurialense, con la ayuda de sus magníficos paneles didácticos.
Nos acompañan hoy Zulima (San Lorenzo de El Escorial) y Carlos (Villanueva de La Cañada). Juntos, nos disponemos a realizar un paseo botánico hacia las Lagunas de Castrejón, cruzando el Bosque de La Herrería.  
Cantueso (Lavandula stoechas).
La flora está que se sale: Nos sorprenden mil y una flores, cada cual más hermosa. El Cantueso (Lavandula stoechas) desprende un agradable olor a Lavanda.
Gladiolo Silvestre (Gladiolus illyricus).
El Gladiolo (Gladiolus illyricus), muy apreciado por su extraordinaria belleza, es cada vez más escaso y difícil de encontrar.  
Nazarenos (Muscari comosum).
Otra belleza efímera, la Hierba Turmera (Tuberaria guttata), especialmente abundante en la Sierra de Guadarrama, pero no tanto en otras montañas de la geografía peninsular. 
Hierba Turmera (Tuberaria guttata).
Una de las más abundantes en los campos que hemos visto hoy es la Vivorera Común (Echium vulgare), una boraginácea melífera, gran productora de néctar. 
Vivorera Común (Echium vulgare).
Todos los prados de rodean a las lagunas están adornados por estas bonitas flores. 
Las Lagunas de Castrejón están constituidas por cinco cubetas de inundación temporal y escasa profundidad. 
El carácter impermeable de la roca madre determina que la fuente principal de alimentación hídrica de estas lagunas sean las precipitaciones y el agua de escorrentía.  
Dada la enorme importancia que representa para la fauna, este humedal goza de la protección legal necesaria, figurando en Catálogo de Humedales protegidos de la Comunidad de Madrid. 
Polygonium amphibium.
Su importante comunidad de macrófitos (plantas acuáticas) se manifiesta hoy con la presencia de numerosas flores que flotan sobre la lámina de agua. 
Ranunculus peltatus.
La vegetación acuática está tan exuberante que apenas nos permite distinguir sobre las rocas al único galápago autóctono de Europa.
Se trata del Galápago Europeo (Emys orbicularis), el reptil más amenazado de la Península Ibérica. 
Galápago Europeo (Emys orbicularis).
Todavía anda por aquí la pareja de Tarros Canelos (Tadorna ferruginea), lo que nos permite confirmar que ha establecido aquí su residencia habitual.
Tarro Canelo (Tadorna ferruginea).
Después de comer nos dimos una vuelta por los alrededores en busca de otras presencias y más curiosidades. Regresamos a San Lorenzo siguiendo el trazado de la "calzada romana", la misma que utilizó Felipe II para el transporte de las piedras del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

sábado, 2 de junio de 2018

Ascensión a las Cabezas de Hierro (Sierra de Guadarrama).

Visible desde la capital, la maciza pareja de las Cabezas de Hierro constituye el principal obstáculo de la Cuerda Larga, la mítica ruta de los madrileños. Con 2.381 m. y 2.374 m. de altitud respectivamente, son las mayores cumbres de la Sierra de Guadarrama, si excluimos el Macizo de Peñalara.
Esta ascensión estaba programada para el mes de abril, pero hubo que suspenderla por  la nieve y por las pésimas condiciones meteorológicas. Hoy lo volvemos a intentar con un tiempo que, según parece, no va a ser todo lo agradable que cabríamos esperar de un mes de junio. Pero al mal tiempo hay que ponerle buena cara y, quién sabe, quizás el día acabe por "abrir" en algún momento.
Nos acompañan Sheila y Miriam, que vienen de Valladolid, y Javier, Amor y Herminia, que vienen de Madrid. Ricardo (San Lorenzo de El Escorial) viene asumiendo las funciones de Guía de Montaña en prácticas.  
Partimos del Puerto de Cotos rumbo al Circo de las Cerradillas. Las intensas lluvias acompañadas del deshielo primaveral favorecen que arroyos y ríos se precipiten por las laderas con su máximo caudal posible. 
Para llegar al Circo de las Cerradillas hay que atravesar uno de los pinares más densos y añejos de la Sierra de Guadarrama: El Pinar de los Belgas. Debe su nombre a la Sociedad Belga de El Paular, empresa encargada de su explotación maderera, adquirida en el año 1837. 
He aquí un "viejo del lugar", uno de los "árboles madre" de este inmenso bosque.
Esta actividad representa un claro ejemplo de explotación maderera sostenible, no hay más que ver los grandes pinos que mantienen intacto todo su esplendor. Cabe preguntarse qué hubiera ocurrido si estos pinares hubieran estado "en manos" de los españoles, quizás hubieran corrido la misma suerte que otras grandes masas boscosas guadarrámicas, hoy tristemente desaparecidas.
Fritilaria (Fritillaria lusitanica).
Sirva como ejemplo de su magnífico estado de conservación la presencia de importantes elementos botánicos, algunos de ellos raros y escasos, como la Fritilaria (Fritillaria lusitanica), una de las flores más hermosas que pueden verse en las montañas ibéricas. 
Los arroyos bajan tan cargados de agua que tenemos que improvisar pasos más asequibles para facilitar el itinerario a nuestros acompañantes. 
Poco a poco vamos ganando altitud y el bosque desaparece para dar paso al matorral y a los pastos subalpinos. Nos encontramos ya en el Circo de las Cerradillas. 
Al norte se divisa el Macizo de Peñalara, todavía cubierto por importantes neveros. 
Los neveros se mantienen todavía en altitudes superiores a los 2.000 m. Pero la nieve está lo suficientemente blanda como para facilitar la progresión.  
Ricardo se adelanta con Javier, Miriam y Sheila para coronar la cumbre de la Cabeza Mayor, mientras yo me quedo con Amor y Herminia, cuyo ritmo de progresión es más lento. 
Nos reunimos en el collado "entrecabezas" para comer y disfrutar del imponente paisaje. 
En estas cotas vive un curioso animal perfectamente adaptado a la altitud, llamado Neverón o Topillo Nival (Chionomys nivalis). Su aspecto parecido al de una gran rata no gusta nada a los montañeros que tiene la suerte de verle. Sólo Javier pudo verle mientras subía a la Cabeza de Hierro Menor. 
Las Cabras Montesas (Capra pyrenaica victoriae) se dejaron ver cerca del Ventisquero de La Condesa. Por estas fechas, los grandes rebaños de machos suben a las cotas más altas, mientras que las hembras y sus crías se quedan en los valles más cálidos. 
La población actual de la Cabra Montés en la Sierra de Guadarrama goza de una excelente salud, favorecida en gran medida por la ausencia de grandes depredadores como el lobo. No obstante, todavía dista mucho de la "superpoblación" que determinados colectivos como el cinegético se empeñan en difundir sobre la opinión pública. 
El Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros), la Collalba Gris (Oenanthe oenanthe) y al Acentor Alpino (Prunella collaris) son habituales en estas montañas, lo mismo que el Buitre Negro (Aegypius monachus) y el Buitre Leonado (Gyps fulvus). Pero esta pequeña criatura, el "Escarabajo Pipa" (Iberodorcadion perezi), es una de las joyas de la fauna guadarrámica. Se trata de un endemismo de esta sierra, descubierto por el maestro Graells. 
Escarabajo Pipa (Iberodorcadion perezi).
La "Bola del Mundo" es en realidad el Cerro de las Guarramillas, una de las cumbres más conocidas de la sierra. Desde sus 2.246 m. de altitud parte un sendero que discurre a lo largo de la Loma del Noruego, llevándonos de nuevo al Puerto de Cotos.

viernes, 1 de junio de 2018

Ocaso en Cueva Valiente (Sierra de Malagón).

Hacía tiempo que no visitábamos la Cueva Valiente, uno de los lugares más especiales y misteriosos de la Sierra de Guadarrama. Se trata de una caverna granítica enclavada en una bella montaña de la Sierra de Malagón, aledaña de la Sierra de Guadarrama: El Cerro de Cueva Valiente.
Nos acompañan Mayte y Juan José. Mayte, que ya ha compartido con nosotros varias experiencias en la Naturaleza, vive cada instante como un momento único en la vida, sin perder detalle de nada. 
El paraje es recóndito y aislado, y constituye un refugio para una rica y variada fauna, de entre la que destaca la presencia del Lobo Ibérico y del Buitre Negro.
Al fondo se contempla la inmensa cordal de la Mujer Muerta, una formación montañosa  de unos 11 km. de distancia, que ha sido objeto de no pocas leyendas montañeras.
Foto: Juan José Sierra.
Esta montaña guarda rincones muy valiosos desde el punto de vista de la biodiversidad. Prueba de ello es la presencia del Liquen de Islandia (Cetraria islandica), un liquen con propiedades medicinales, muy extendido en las regiones árticas y circumboreales. 
Liquen de Islandia (Cetraria islandica).
Otra sorpresa botánica es la presencia de la Acederilla (Oxalis acetosella),  una planta que escoge bosques frescos, húmedos y bien conservados para vivir.
Acederilla, (Oxalis acetosella).
Saludamos también a uno de los habitantes más especiales de esta montaña: La Araña Lobo (Lycosa tarantula), la auténtica Tarántula Europea, una joya de nuestra fauna. 
Araña Lobo (Lycosa tarantula).
Mientras se acerca la hora del ocaso nos aproximamos a la pared rocosa donde se esconde la Cueva Valiente. 
Una vez instalados en la caverna, nos disponemos a cenar mientras contemplamos el ocaso.
Foto: Juan José Sierra.
No hay dos crepúsculos iguales en la tierra... La tierra gira alrededor del sol cada día, y cada día el sol golpea a la tierra con un ángulo diferente.
Tampoco hay muchos lugares donde contemplarlo con todo su esplendor...  
El tiempo nos arrastra a su ritmo sin fin, pero gracias a la fotografía podemos "robarle" esos instantes que pasan sin detenerse...
Tras vivir el ocaso con toda su intensidad, nos pusimos las mochilas y subimos al cerro envueltos en una espesa y fresca niebla. 
Durante el regreso nos vimos rodeados por destellos de tormentas que no hicieron más que otorgarle a esta experiencia un punto más de intensidad. También nos topamos con algunos habitantes de la noche, como este Litobio (Lithobius forficatus), un miriápodo próximo a las Escolopendras, pero sin ser tan grande ni tan venenoso como éstas. 
Litobio (Lithobius forficatus).